cierro los ojos...silencio / el viento llegó a mi cara... / es el momento de echar a volar...
lunes, 6 de julio de 2015
ANODINO
Quise pintar los tonos que te faltaban
con un arcoiris,
pero eras de un gris tan intenso y triste
que no suficiente,
nunca vas a ser color.
domingo, 21 de junio de 2015
VÉRTIGO
El invierno resultó aun más triste,
la nieve quemaba más que nunca,
la montaña se reía,
las personas íbamos secas,
sin sintonía
acompañados de unos
pasos que no emitían ruidos,temerosos,
en procesión.
Las manos,
laxas,
temblorosas.
Sin gesto.
Por
cada
respiración, una
lágrima.Por cada
lágrima, un suspiro errante.Suspiros huecos que no llevaban a nada.
Entre tanta lentitud,
caminábamos con
cuidado de no pisar las almasde los ancestros que iban
asomando para
acompañarnos, y nos hicimos amigas.
La sombra de una
guadaña acechaba.Entre niebla y recogidos,
llegamos
al acantilado burlón, y lo bordeamos sin cuidado...
el vértigo estaba adentro.
En un filo imposible acordamos seguir
adelantepara
darnos cuenta
que, sólo
un poco más tarde, saldría el sol
.lunes, 6 de abril de 2015
HOPE
Esperanza...
lo único que nos queda, lo último que se pierde.
Verde...
La esperanza y el miedo van cogidos de la mano.
Caminas en el filo para no perder el equilibrio.
Caminas a ciegas,
sin más,
dejando el tiempo pasar, para más o para menos.
La pregunta de siempre...
la cordura llora,
los tréboles de 3 hojas también
y los pulmones ahogan los llantos .
Nada puede ayudarte sin esperanza, no la pierdas.
Yo,
lo
intento.
martes, 1 de octubre de 2013
SUELOS TRISTES
Con todo el miedo
las estructuras de arena se desmoronaron,
como trozos de carne de leproso,
como castillo de naipes del borracho,
como escarabajo que cae panza arriba y no consigue levantarse,
como a quién le roban su única ilusión,
como barco herido en proa,
como a quién le disparan en las rodillas...
Se vinieron abajo.
Hizo que las arañas tejieran incansables su tela
desde dentro de las venas
convirtiendo tu interior en un ovillo,
hasta que ese hilo plateado que te une a la cordura
sea sólo un silbido roto en el viento del otoño
y tu cuerpo seco y resquebrajado
se caiga como estas hojas que cubren el camino,
al suelo.
martes, 6 de agosto de 2013
GOLPES HUECOS
Cae la noche y los párpados.
Caen las bocas difamadoras y difamadas,
ensuciadas de besos que nunca serán
poesía.
Los noctámbulos caen,
caen los nichos,
los dichos,
los por qués fosforescentes que pusieron
chispa en un ojo
y le cobraron su parte más barata,
la de abajo.
Caen la una,
las dos,
caen mis espaldas del revés.
Cae la espada que parte la noche en dos,
la oscura y la menos clara,
caen todos en una luna que cae encima de
mí
que pretende aplastarme…
me aplasta.
Caen quirófanos embarrados en la parte
de atrás del ciego,
los cuchillos sangrantes,
goteantes,
todo cae.
Caen las dudas encima de mis esputos y mis heridas
para que venga el perro,
que a diario pasa olisqueando tus charcos,
que a diario pasa olisqueando tus charcos,
y las lama.
Aúllan los lobos cuando caen gozando
y se agazapan a la vera de tu cama.
Aúllas tú,
huyes,
caes.
miércoles, 13 de febrero de 2013
VOMITANDO
Nunca me importaste.
No me importas.
No haces mella.
No eres.
No hay guerra que ganar o que perder si
no hay batallas de por medio, no hay a quién aniquilar, ni a quién perseguir,
si no quieres.
Ni siquiera desenfundé mi espada. Nunca precisé.
No hubo tiempo.
No volveré a ser tu presa, tu escupidero,
tu mantel sucio, los bajos de tu pantalón. No llenarás más los oídos con tus
ruinosas mentiras, no harás de mí nada. La nada sólo vive en ti. No invadirás
mi vida, ni podrás acabar con mi risa, no eres quién. No querrás.
No intentes ni moverte, que caminas entre
muchas cuchillas que te pueden cortar y eres torpe.
No defrauda quién no puede defraudar
más.
No enmarrones, que aunque sabemos de
tus posibilidades, el barro sólo llega hasta el suelo y anida allí y sirve para que en él gocen sólo los cerdos. Goza.
No busques sicarios. No envistas a quién
nada te hizo. No quieras ser quién no eres. No lo eres. No lo serás.
No amenaces. No iría más que en tu contra.
No busques más…que ya encontraste…
lunes, 27 de agosto de 2012
MOTAS DE VIDA EN SUSPENSIÓN
llena de herrumbre y centenaria,
transparente sólo para mí,
y hacía de pase de las motas de polvo flotantes,
mostrando un efecto de mil mariposas danzantes en un ciclo infinito.
Los cinco dedos que sujetaban mi cara
bailaban las melodías del altavoz supurante
y estirándose con delicadeza pudieron tocar el sol,
trazando una espiral en la inmensa y opaca nada.
Tarde me di cuenta de que me había muerto ya,
que mi alma rubricada descansaba entre las tablas raídas del suelo sucio,
tarde me di cuenta de que mi yo andante era solo un espejismo,
de que yo ya no estaba,
porque me quedé en otro sitio mejor.
En la risa eterna.
viernes, 29 de junio de 2012
SORDERA ESCOGIDA
Luego tampoco sonaban las risas de los niños, las olas del mar, las canciones bonitas de amor, las mariposas enmudecieron y me endurecieron…dejé de oír las conversaciones que tanto me aburrían, ya no oía el miedo, ni el dolor, ni escuchaba el respeto por ningún lado, ya no oía retorciéndose al asco y la repulsa que a veces siento, simplemente dejé de oír…
No podía escuchar el viento, ni las tormentas, los truenos y el cielo ya no estremecían, ya no oía ni sol ni luna, no oía noche, no oía fresas, ni chocolate, no oía abrazos, ni cariño, la lluvia ya no cantaba, no podía oír tu pelo… se me hizo extraño dejar de oír al habitante impávido que llevo dentro de este pellejo mortal… que tanto se manifiesta a veces, entorpeciendo mis torpes andares, y quise dejar también de oírlo, dejé de oír las impertinencias tan fastidiosas e hirientes que hacen mella imborrable, dejé de oír la razón, la sinrazón, las disculpas tratadas con soberbia, ya no oía hipocresía, no oía la deleznable cobardía… fue grato ensordecer…
Silencio
… Llegué al mar y no oía barcos, no oía el humo ni las rocas aliñadas con sal, ya no se oían llantos, ni partos, mis pies callaron y mi piel tampoco oía tus caricias así que ya todo dejó de contar… llegando a la conclusión de que no era yo quién no oía, fue el mundo quién dejó de hablar…
El teatro en playback continuaba…
El teatro en playback continuaba…
miércoles, 6 de junio de 2012
UN DECÁLOGO CUALQUIERA
abierta
dos notas que acarician la piel de un oído
inquieto
tres las horas que pasan del medio día
cae la paz lenta y la tarde
cuatro las hojas de mi trébol favorito que eres tú,
mi suerte
cinco gotas de sudor en tu espalda,
bandera blanca
seis besos en la boca
sed salvaje
siete pasos hacia tu puerta
temblor risueño, infinito
ocho noches de luna llena
luz caliente que quema
nueve caídas de párpados perplejos,
micrometradas, por no dejar de verte
diez horas en la oscuridad,
quiero morir más.
Mil, las veces que te amaría y te esperaría,
amor.
jueves, 31 de mayo de 2012
INCERTIDUMBRE
Un error.
Ladear la cabeza al ver la sangre y el barro manando de su nuca,
nunca cambiará los acontecimientos.
Pude hacerlo cuando mis pestañas eran tan felices como golfas.
Cuando las anclas cacofónicas ocupaban el océano en un tiempo paralelo y relativo que dijo no poder más.
Sentándose a descansar de tanto color azul.
Deteniéndose,
cuando las horas solo eran palabras
y los días explosiones de una risa acorazonada de color miel.
Muy meloso.
Pude,
en el momento en que la lila libélula libaba la luz de la lúdica luna lacerada al amanecer.
Languideciendo a la alborada.
Sólo pude un segundo,
en que el sol se quemó con el agua del mar haciendo efervescentes las olas,
sólo un segundo,
hasta que volvieron a dormirse entre la sal de mis piernas.
Entonces vomité de alegría.
Ahora queda el vacío lastimero de la incógnita,
de la palabra no dicha.
De una incertidumbre infundada, inútil, incauta,
finalmente, innata e inherente.
Queda el hueco,
cóncavo, oscuro, odioso, fastidioso, vano y necio
que me hace pusilánime hasta la media noche
o hasta el mediodía, si cambian mis meridianos,
pero en medio de un miedo que no es el mío.
Que nunca lo fue.
Que no quiero que lo sea...
Ladear la cabeza al ver la sangre y el barro manando de su nuca,
nunca cambiará los acontecimientos.
Pude hacerlo cuando mis pestañas eran tan felices como golfas.
Cuando las anclas cacofónicas ocupaban el océano en un tiempo paralelo y relativo que dijo no poder más.
Sentándose a descansar de tanto color azul.
Deteniéndose,
cuando las horas solo eran palabras
y los días explosiones de una risa acorazonada de color miel.
Muy meloso.
Pude,
en el momento en que la lila libélula libaba la luz de la lúdica luna lacerada al amanecer.
Languideciendo a la alborada.
Sólo pude un segundo,
en que el sol se quemó con el agua del mar haciendo efervescentes las olas,
sólo un segundo,
hasta que volvieron a dormirse entre la sal de mis piernas.
Entonces vomité de alegría.
Ahora queda el vacío lastimero de la incógnita,
de la palabra no dicha.
De una incertidumbre infundada, inútil, incauta,
finalmente, innata e inherente.
Queda el hueco,
cóncavo, oscuro, odioso, fastidioso, vano y necio
que me hace pusilánime hasta la media noche
o hasta el mediodía, si cambian mis meridianos,
pero en medio de un miedo que no es el mío.
Que nunca lo fue.
Que no quiero que lo sea...
viernes, 4 de mayo de 2012
FARÁNDULAS DE UN PSICÓPATA BURLÓN
Pasa que, a veces, conduciría el coraje cual cuchillo a la yema de mis dedos para poder entrar con rabia en las barrigas de los "donnadies" y sacarles todas las tripas al sol, un lunes a mediodía, para dejarlos vacíos. Para sacarles su corazón y luego comérmelo.
Sí.
Pasa que, a veces, descanso en mármol y el frío blanco me estremece y excita, y me envuelvo en pecado varicoso, y custodio mis miedos intravenosos para que no me abandonen, para que sigan estremeciéndome, para no olvidar la cautela que, "non grata", me guiña un ojo desde lejos. Y me recuerda que he de ser Ser. Y también la degollaría. Soez y socarrona.
Sí.
Debió ser la luna, que susurró en mis oídos alertas que tanta luz no era buena, que los dedos son artífices de la risa aún con lágrimas en la comisura de tus poros olvidados. Opacos al polvo y a la sangre.
Piel desnuda. Pies descalzos. Sudor. Placer. Soy.
Sí.
miércoles, 11 de abril de 2012
NACER / MORIR
Nazco
en las ventanas de la noche
cuando con suerte sólo escucho el silencio.
Cuando sola,
cierro los ojos
y el mundo recupera su sitio.
Nazco
cuando el mar es sólo mío
cuando el cielo dibuja nubes para mí
cuando el viento me vuelve piel roja otra vez,
despeinando mis ideas lentas.
Y nazco
entre la hierba que toca mis dedos
y en el abrazo eterno del rocío.
Me entrego a morir a la apatía,
a lo inhumano,
al prototipo de la no espontaneidad.
Al emplazamiento.
A la sequedad de las personas encajadas en sitios que nunca fueron suyos.
Al asco de la munición.
Muero en apuestas carentes de todo fin,
cuando recorro pasillos oscuros
arrastrando los bultos e imperfecciones de las vidas que tanto desdeño.
Muero ante el suicidio del que no sabe tocar un piano
ni bailar ante la hoguera mientras seduce a la luna
o embriagado, bebe de las estrellas,
rozando la noche con su dedo.
jueves, 29 de marzo de 2012
INFRAESTRUCTURA EMOCIONAL RESQUEBRAJADA
Tu silencio te ubica.
Mi vacío me delata.
Me entregué en espuma a la roca, con la frente sudando arena. Y quise morir un poco en cada grano. A las diez.
Diez veces esperándote. Diez veces aislada
y de las manos manaba
el viento
que me arrulla por dentro
cuando creo en el orgasmo. Diez orgasmos. Tú y tus manos lejos, perdidos, por principios , en la melena de otro aire, y hoy no te veo. Ya no veo.
Diez.
Y esa tu cara se deforma y hace amalgama con la de tantos, como tu voz incógnita, como tu aliento descosido,
desconocido.
Como mimo mutante de sonrisa pintada que tarde descubrió que aun bajando los párpados, los ojos siempre permanecerán abiertos.
Y el pánico no le deja dormir.
miércoles, 29 de febrero de 2012
ESPERANZA POSTMORTEM
Como no tenía otra cosa que hacer, se fumó un cigarro.
Quedó absorto mirando cómo se consumía, a la vez que su vida también se tornaba gris ceniza y le daba tanta pena como asco y tosió todo su humo, poco a poco y el viento se lo devolvió polvoriento, en la cara y como no tenía nada que hacer se lo volvió a tragar.
Masticó su rabia intensa y arrojó el cigarro a los pies de un niño.
Enfermo. Siniestro letal entre esputos y tormentos.
Como no tenía nada mejor que hacer y todo se tornó insoportable, echó a andar, y el camino se volvió torbellino crespo.
Mudó en cuerpo y cuero que no quería adivinar maneras, ni descubrir futuros. Anduvo días, mares, vidas y desencantos, convirtiéndose en un esperpento difícil de tratar.
Fracaso árido como un desierto de paja y nube.
Finito. Ansiedad extrema destinada al caos.
Como no tenía nada que hacer, decidió morirse. Inmóvil se vio tumbado en la nada de una gran ciudad, abandonado en una multitud que latía, que no se detenía.
Rióse de sí mismo, viendo su palidez alilada y su gesto retorcido. Sucio.
Estrépito y carcajadas. Delirios.
Desastre absoluto en la boca de las ratas, que se lo llevan... entonces pensó en hacer algo…
viernes, 3 de febrero de 2012
FRÍO
Las dudas campaban a sus anchas entre la nieve que ya era de piel
y se hicieron abrigo donde albergar una oportunidad.
Tal vez la última.
Su boca exenta de risa, desabrochó la lengua que lamía tus malas intenciones. Y las escupió.
Un lamento es un lamento, siempre y cuando caiga al agua, con tal de pisarlo, desmembrarlo, despreciarlo, acabarlo...
No hay fe, pues es escueta la distancia de la cumbre al suelo y no te rompes.
Nunca te rompes.
Y en cada frío que me haces veo la cara:
la ciega, la sorda, la que nunca dice nada pero anda endemoniada.
La blanco mate. La nívea.
Sólo en la cara que va por la vereda de un olvido prediseñado,
asoma la expresión que quiero ver,
pues sus destellos se clavan como alfileres en todo el manto lechoso que, retorciéndose, anhela un poco de luz que lo lícue por fin.
Alabastro y arena templada silban cuchillos al
amanecer, en los campos donde las amapolas nunca fueron rojas.
amanecer, en los campos donde las amapolas nunca fueron rojas.
martes, 20 de diciembre de 2011
APOCALIPSIS
Los anfitriones han sido consumidos,
envenenados nos sirven de risión.
La herrumbre y el orín han calado sus ancestrales tuétanos
formando parte articulada de su pobre motor.
Ya sólo funcionan por impulsos. Y chirrían.
Mecánicos, como los vómitos, los espasmos y sus putos parpadeos
y nos han desheredado.
Destronados.
Las ratas han vuelto a dominar su mundo.
Las cucarachas campan a sus anchas entre tanto bicho, tanta suciedad, tanto barro y ponzoña.
Sólo comen. Sólo beben. Acechan. Reptan. No más.
Protegidos con queratina "patente de corso".
No respires fuerte que molestas. No consumas tanto aire. Tu aire está de más.
"No hay cama pa tanta gente".
Solo hay nido para arpías.
Mullido. Haced hueco, caben más.
Las alas al suelo.
Las alas, con las que cree estar volando.
Al suelo.
El impacto brutal e irremediable.
Un escándalo del que una multitud expectante es testigo y se harán eco.
La muchedumbre grita "pa fuera, pa la calle".
El final se acerca.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
FÁBULA
y mis párpados caen al aire guillotinando tu mirada
y caen
contra las tablas raídas,
anunciando siempre un fin.
Las ruinas del amor infecto que recorrió mi habitante interior,
se apelmazan haciéndose fuertes
y ahí siguen haciendo espacio,
y de paso fuerte a mí.
Caminas entre nubes que me ignoran
a lo largo de todos los tiempos,
los habidos,
los venideros.
Los que no existen, los inventados.
Dame tiempo.
Ya no resquema.
Mas aun late y
de vez en cuando
escala mi espina dorsal,
llenándola de postillas.
Pastillas para el dolor.
Cicatrices en cura (y de prestado que diría Alfredo).
Me camuflo tras las sonrisas que quisiera dedicarte.
Respiro
el poco aire que dejáis (los demás).
Harapos heredados visten mi corazón
que tan pronto late como no,
como convulsiona en ascos
o no.
El esperma reseco se apelmaza en tus muslos.
Risa calva.
Las llagas ya no sangran.
Demasiados dedos incrédulos duermen en ellas.
Taponando.
La mirada velada y en la retina
siempre la misma imagen.
Santificado seas.
Eres mera fábula Amor.
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