Con las manos clavadas
entre sus muslos
y la mirada mermada,
entre sus muslos
y la mirada mermada,
oprimió el bramido que surgió
del impacto de sus omóplatos,
del impacto de sus omóplatos,
y aquel silencio fue el grito
rasgado
que su corazón ahoga.
rasgado
que su corazón ahoga.
Miedo y cobardía.
Ató sus dientes con palabras no dichas
y se los dio de comer a los perros.
(Porque el eco era insoportable.)
Desde entonces aúllan antes de dormir,
lacrando sus labios para siempre.
es dura, me gusta, un saludo.
ResponderEliminarNo sé si "mordaz" es el adjetivo adecuado, pero conociéndote casi podría asegurar que algo de mordaz si que tiene. Me gusta bastante.
ResponderEliminarbueno, ésta no es de las más críticas que haya hecho... ésta simplemente responde un poco a tormentas de cráneo... me refiero a que, a veces, dentro de mi imaginación me fusiono como ser con otra persona que se me antoja en ese momento e intento fusionar tambien mis emociones con las que pienso que tendría ese ser en cuestión y solo en un momento puntual, pero tambien quiere dejar ver que, a veces, un silencio es muy válido, otras te hace perder oportunidades...o incluso tu razón...y luego solo quedan los lamentos que rebotan en tu interior... y suele ser demasiado tarde...
ResponderEliminargracias por pasarte!!
Muy bueno, amiga Eva. Excelente.
ResponderEliminarHasta la proxima espicha.
fauno
qué alegría!!! muchas gracias y ante todo quiero enviarte el abrazo más reconfortante y de colores que sea capaz!!! he sabido de ti por eme, ánimo, un beso!!
ResponderEliminarEva! pues que me gusta! eso! mucho arte mi niña! besos! ML
ResponderEliminargracias eme eres genial!! tqm
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