lunes, 13 de febrero de 2017

HARPA DESAFINADA


Sueno como un harpa desafinada, con las clavijas flojas, a la que nadie rasguea. Sueno rasgada y crujo como las ramas secas que dejásteis caer y que luego se quemaron. ¡Cuánto daño hicieron!

Luzco como el candil con la mecha seca porque le amputaron el aceite. 

No luzco.

Soy el hada dormida  y a oscuras, a la que le robaron sus alas mágicas de mariposa.
Soy el hada despierta que soñó una alfombra de tréboles de cuatro hojas y la puso en frente de tu casa. A tus pies.

No soy un hada, no soy nada.

Sortilegios en cadena. El desafío ineficaz, vano.

Soy el eje de mis propias simetrías.
El método exacto para llegar a ser yo.
La fórmula química de un desamparo.

Duelo mucho cuando duelo  y cuando no, sólo vuelo.
Soy hijastra del desvelo, del desdén, del desconsuelo.

No rimo.

La boca loca de cinco labios , seis lenguas, siete leguas y ocho dientes perlados, apretados.

El vacío, el silencio, la impotencia, la rabia calmada a base de drogas de farmacia, la sal de los llantos, el alma incendiada, el cansancio...

No soy.












2 comentarios:

  1. Quisiera ser creyente para poder decir que "La Muerte no es el Final"

    E.A.

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  2. Yo sólo quisiera seguir creyendo, en él, en su legado, en mí. La muerte es el final de esta vida, pero...¿quién sabe lo que hay detrás de ese viaje sólo de ida? Nuestra ignorancia es demasiado extensa...yo quisiera creer que volveré a abrazar a mis seres queridos, no sé si en el cielo (me cerraría la boca) o en ltra dimensión, estado o yo qué sé...sólo pienso que donde sea que vayamos al final tiene que ser mejor que esta mierda de vida.
    Un abrazo Eduardo.

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