jueves, 2 de noviembre de 2017

VIDA Y MEDIA TARDE






Llegaste tarde 

con ese olor a mandarina que dejaba tu abrazo,
con el gozo asomando por el rabillo de un ojo,
con  mil risas custodiadas para exhibirlas conmigo,
con tu deseo.

Llegaste

con los bolsillos reventados por las ganas,
con las olas batidas a punto de nieve 
para derramarlas amoroso por mi espalda, 
bebiendo  gotas de  lluvia plata.

Viniste

mostrando un corazón latiendo 
vivo, entre la palma de tus manos
abiertas.

Llegaste tarde,
una vida y media tarde...









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